SEMP - Sociedad Española de Medicina Psicosomática logo

  Artículos

CRÓNICA: “CONFERENCIA Y PRESENTACIÓN DE LIBROS DEL DR.CHIOZZA EN SEVILLA” 

  12/11/2017 18:58


“¿Cómo y por qué enfermamos?”

El pasado 31 de octubre de 2017 a las 20:00h, con motivo de la Apertura del curso 2017/2018 del Itinerario Psicosomática y Filosofía de la ciencia: “Algunos aspectos del Ser y el Actuar humanos”, organizado por la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática y la Dirección General de Salud Mental del RICOMS, tuvo lugar la Conferencia titulada “¿Cómo y por qué enfermamos?” de la mano del Dr. Luis Chiozza, junto con la presentación de cuatro de sus libros publicados por primera vez en España.

El Dr. Luis Chiozza, médico psicoanalista argentino, fue ganador del Premio Konex en humanismo médico, en 1996 y es conocido por sus numerosas investigaciones sobre Medicina Psicosomática. Actualmente dirige la Fundación Luis Chiozza donde, desde el año 1967, un grupo de médicos y psicólogos ha destacado en el intento de comprender cómo se relaciona el padecer del hombre con los distintos aspectos que surgen de su propia historia vital, dentro de un paradigma psicosomático puesto al día y con valor teórico-práctico.

Cuando hablamos de enfermedad solemos limitamos a pensar en la parte física del ser humano, las causas y las posibles consecuencias, pero no reparamos en analizar el significado y el sentido que el padecimiento en sí tiene, es decir, no tenemos en cuenta el plano psíquico de la persona. Por ello, el Dr. Chiozza habla de una rotura en el ser humano, una disfunción de lo físico y lo psíquico, en definitiva, una escisión de su integridad… “Cuando una persona llora, ¿llora con el cuerpo o con el alma? Y cuando acaricia ¿lo hace el alma o el cuerpo?”. Quedando clara la validez del enfoque psicosomático en la atención a los pacientes.

Horas antes de la conferencia, miembros de Junta directiva de la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática tuvo la oportunidad de compartir un prolongado encuentro con el Dr. Luis Chiozza, en el cual se repasaron, en un vivo coloquio, temas de actualidad psicosomática.

El Acto contó con la presencia de más de un centenar de asistentes, fue presidido por el Dr. José Ignacio del Pino, médico psiquiatra y director general de salud mental del RICOMS, y el encargado de la presentación fue el Dr. Manuel Álvarez, médico internista y presidente de la SAMP, que rememoró algunas pinceladas del currículo y formación del Dr. Chiozza, así como los logros profesionales alcanzados a lo largo de su carrera profesional, tanto en el Centro Weizsaecker de clínica psicosomática, como en el Instituto de Docencia e Investigación de la Fundación Luis Chiozza.

El Dr. Chiozza nos hizo reflexionar sobre el hecho de enfermar y de ser curados, a través de conceptos y experiencias clínicas, exponiendo su pensamiento acerca de la enfermedad como un acontecimiento que se integra con el conjunto entero de la biografía de una persona. En este sentido habló de la enfermedad como una crisis vital por la que pasa la persona o una falta de “algo” que nos impide avanzar correctamente. Ese “algo” puede ser un déficit de dominio sobre algún aspecto determinado de nuestra vida como la pérdida de protagonismo, la falta de reconocimiento personal o incluso la incomprensión que el ser humano llega a vivenciar en algún momento de su vida.

En palabras del Dr. Chiozza, El hombre que tiene un por qué para vivir, se conforma con un cómo cualquiera”. Quien tiene una razón de ser, quien vive de forma plena teniendo en cuenta sus circunstancias (personas importantes para él, dedicación laboral y personal adecuadas, apetencias y gustos satisfechos), persigue gestionar los síntomas físicos y emocionales de una enfermedad, y en caso de no lograrlo debido a las características de ésta, intenta sobrellevarla de una forma particularmente positiva.

Siguió un interesante y prolongado coloquio. La vida nos da aquello que le damos nosotros a la vida”.

Al finalizar el acto se le hizo entrega por parte del presidente de la SAMP del diploma acreditativo como Socio de Honor de la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática, tal como había sido acordado en la última Asamblea general de esta sociedad.

Este reconocimiento se sustenta en los méritos del Dr. Chiozza promoviendo la formación y la investigación en significativas áreas Psicosomáticas en España y Argentina, así como por su prestigio profesional y por haber contribuido de modo relevante a la dignificación y desarrollo de la SAMP.

Finalizado el acto, el Dr. Chiozza firmó, para los asistentes, un elevado número de los libros presentados en este día.

 

Estrella Mesa y Esther Rodríguez

(Psicólogas del Centro Médico Psicosomático)

Compartir


CRÓNICA: “RAZONES Y SINRAZONES DEL SUICIDIO” 

  16/10/2017 09:44


El jueves 14 de septiembre a las 20:00 horas tuvo lugar la Conferencia-Coloquio “Razones y Sinrazones del Suicidio” en la Sede del Teléfono de la Esperanza de Sevilla, con la colaboración de la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática, con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio celebrado el pasado día 10 de septiembre.

La conferencia contó con la participación del Dr. Manuel Álvarez Romero (Médico Internista, Presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina de Psicosomática y Director del Centro Médico Psicosomático) y del Prof. Javier Álvarez Perea (Doctor en Filosofía y Profesor de la Universidad de Sevilla) con el fin de abordar la autolisis desde las perspectivas médicas y fenomenológica, filosófica y antropológica. El salón de actos quedó lleno de público interesado en mantener un prologando y vivo coloquio.

Primera causa de muerte no natural

La autolisis o suicidio es la primera causa de muerte no natural y aún hoy en día se sigue manteniendo como un tema tabú, del que se tienen pocos datos. ¿Hablar con claridad del suicidio, de sus causas, de su posible prevención… no sería una forma de reducir los numerosos casos que existen en la actualidad? “Un minuto compartido, puede cambiar una vida” es el expresivo lema de esta jornada.

No todos aquellos que tienen conductas parasuicidas o que llegan al suicidio consumado, presentan trastornos mentales identificables, pero sí se pueden detectar rasgos y síntomas que reclamen la necesidad de ayuda y acompañamiento. “Una persona que piensa en el suicidio como opción es una persona que sufre y necesita tu apoyo. El impulso por vivir es algo que tenemos todos. Cuando veas que alguien no lo encuentra, muéstrate disponible para encontrar ayuda y acompañarle en la búsqueda de su recuperación sea problemática o clínica” se afirmó en la sesión.

Sexo

La mayoría de mujeres con conductas suicidas, las atribuyen a un tema afectivo.   En cambio, los varones suelen ser mayores de edad y con alguna patología mental o médica. Así lo reflejan las estadísticas. 

Los hombres se suicidan eficazmente tres veces más que las mujeres, pero las mujeres intentan suicidarse tres veces más que los hombres porque viven mayores cotas de estrés y ansiedad. Con ello, no queremos decir que ellas solo quieran llamar la atención. No es verdad. Se quieren suicidar, pero no lo logran…

Existen factores que ayudan, inciden y pueden llegar a desencadenar conductas suicidas, así como la experiencia de emociones tóxicas como el pesimismo, la hostilidad, e incluso la soberbia como actitud de posicionamiento personal frente al vivir inmediato. Es una desacertada respuesta al ¿y por qué a mí? Por ello el que presenta ideas suicidas necesita de un “abrazo amigo”, tener el sentimiento de ser acogido, y poco después aprender a tener la capacidad de gestión de sus propios sentimientos y recursos. Pero, sobre todo, necesita sentirse querido.

El suicidio como fuga mundi

La intervención del prof. Álvarez Perea titulada «El suicidio como fuga mundi» vino a sostener que la actitud del suicida no es otra que la de una huida radical del mundo como ámbito de posibilidades vitales cuando se experimenta emocionalmente que las opciones están agotadas.

            Partiendo de una antropología personalista y una comprensión eudemónica de la finalidad del hombre, se centró en la consideración epicúrea del placer según viene expresada en la Carta a Meneceo«ausencia de dolor en el cuerpo ni turbación en el alma» como medio de consecución de la felicidad. Medio que requiere indefectiblemente, de la práctica de la virtud que llevará al hombre hacia el adecuado «cuidado del alma», siendo este último uno de los fundamentos distintivos de la cultura Occidental.

            La «turbación en el alma» viene a confirmar la relevancia del «cuidado del alma» pues el dolor físico siempre es soportable en tanto no deviene en angustia tanto psicológica como vital. Precisamente el profesor Álvarez Perea vino a sostener que en la incapacidad de gestión de la angustia bajo cualquiera de sus dos dimensiones residía la posibilidad del suicidio, nunca como posibilidad buena, sino como huida extrema de un mundo que se hace insoportable.

            Ilustró su hipótesis sobre la base de dos filósofos alemanes coetáneos que tuvieron una relación directa con experiencias que podrían poner la paz personal al límite de lo soportable: Hannah Arendt y Walter Benjamin, ambos alemanes de origen judío coinciden en Francia durante la ocupación nacional-socialista. Ambos tienen experiencia de lo que Hannah Arendt denominaría el «mal radical» que no es otro que la negación absoluta de la vida humana expresada en los Campos de Concentración. Ambos proyectaron huir a los Estados Unidos de América en la consecución de la ansiada libertad, necesaria para sostener una vida digna y abierta a la esperanza. Pero mientras Arendt consiguió su objetivo, Benjamin entraría en una quiebra de la esperanza nada más traspasar la frontera española, suicidándose en Portbou el 26 de septiembre de 1940.

            Una misma amenaza sería afrontada de distinta manera por dos coetáneos que experimentarían vital y psicológicamente, circunstancias y formas de afrontarlas de manera bien divergente.

            La paradoja se manifestaría muy poco después de la muerte de Benjamin cuando las autoridades españolas deciden agilizar los procedimientos burocráticos de quienes, procedentes de Francia, necesitaban refugiarse o pasar por España. Se abrían con ello las fronteras hacia la esperanza, pero ya era tarde en este caso que hubiese sido feliz con un suplemento esperanzador que el protagonista hubiese recibido.

Abordaje y prevención

El Médico –psiquiatra o no- , el Psicólogo y las organizaciones de voluntariado han de estar atentos a la solicitud de ayuda. El principal marcador es la presencia ideación suicida, ante la que conviene profundizar con comprensión y paciencia.

Se debe contar con la presencia o ausencia de afectación de la salud mental siendo la Enfermedad Depresiva y el Trastorno Psicótico los padecimientos más frecuentes. La cultura afecta a la frecuencia en razón de los riesgos apuntados. La religión en general reduce, la incidencia del suicidio. Las etnias sólidas son una clara “vacuna antisuicida”

Ante el hecho del suicidio pensado, intentado o acometido nadie tiene todas las respuestas. En general nos cuesta intervenir, incluso aunque estemos muy preocupados por alguien. Hay muchas razones para esto y entre otras podemos no sentirnos preparados para hablar en estas circunstancias.

Es importante recordar, sin embargo, que no hay una fórmula fácil y rápida. Las personas que han pasado por un episodio de pensamiento suicida severo a menudo dicen que no estaban buscando un consejo específico, pero que la compasión y la empatía de otros les ayudaron a cambiar las cosas de algún modo y les llevaron hacia la recuperación.

Según los expertos, cuando alguien ejecuta la decisión de suicidarse (es decir, segundos antes de realizar la acción) en la persona se produce una reacción de “cortocircuito”, Podría decirse que sufre “enajenación mental transitoria” donde “fracasa el instinto de supervivencia”.

Podemos decir bien alto que no hay derecho a suicidarse, que el suicidio es siempre una penosa renuncia a la propia humanidad. Así como no nos hemos dado la vida a nosotros mismos tampoco podemos quitárnosla.

Vivir no es un derecho, sino un deber cuyo sentido puede resultar a veces costoso descubrir, pero del que jamás podemos excusarnos. No se puede dimitir de la vida porque los demás nos necesitan. Vivir vale literalmente la pena: por eso el suicidio es una tragedia y no una solución.

           En esta línea transcurrió la Conferencia sobre el Suicidio, y algunas de las ideas con las que podemos quedarnos son: “El suicida quiere dejar de ser actor, el protagonista del acto. Se trata de una salida radical de la escena y deja un vacío que impide que el acto siga”. “No está asociado a un proceso racional sino pulsional, sentimental, emocional…” “La angustia lleva a la huida de la vida”. “La vida no consiste en comprar, tener y consumir, sino en ser, amar y servir”.

Estrella Mesa (Psicóloga Sanitaria), Javier Patón (Estudiante de Psicología) y Javier Álvarez (Doctor en Filosofía y Prof. De la Universidad de Sevilla).

Compartir


La Psicosomática Española y Europea se congrega en Barcelona con motivo del XLVII Congreso de la SEMP y el V Congreso Científico Anual de la Sociedad Europea de Medicina Psicosomática (EAPM) 

  14/09/2017 09:09


Ambas Sociedades científicas en unieron en este Congreso conjunto con el objetivo de dar a conocer la Medicina Psicosomática como un modo de hacer medicina que tiene en cuenta no solo las manifestaciones y factores físicos, sino también los psicológicos y ambientales del paciente.

 

El XLVII CONGRESO DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA PSICOSOMÁTICA (SEMP) y 5th ANNUAL SCIENTIFIC CONFERENCE OF THE EAPM 2017, que se celebró del 28 de junio al 1 de julio de 2017 en el WTC Barcelona (Barcelona), fue un foro abierto, un punto de encuentro para los diferentes profesionales sanitarios que pudieron interactuar, aprender y compartir experiencias, bajo un marco constituido por los propios profesionales. Nos complace compartir nuestra vivencia en esta crónica, ya que consideramos ha sido todo un éxito de integración generacional y calidad.

Fe de ello dieron las aportaciones de las nuevas generaciones de jóvenes psiquiatras, internistas, psicólogos, etc., en este doble congreso, desempeñando un relevante papel en la presentación de posters, lo cuales fueron defendidos públicamente estando muy reñida la adjudicación de los premios.

Por su parte, las sesiones plenarias abordaron diversos temas, a destacar:

  • “Dolor crónico infantil: un reto para la medicina psicosomática” (Prof. Jordi Miró).
  • “The contribution of epidemiology to the field of Psychosomatic Psychiatrys” -El papel de la epidemiología en la psiquiatría psicosomática- (Prof. A. Lobo).
  • “Dialogues on the Threshold: the Role of the Humanities in Medical Education” -El papel de las humanidades en la formación médica- (Prof. Kumagai)
  • “Bridging the gap Between Soma and Psyche: Collaborative care and related interventions in patients with heart disease” –Cerrar la brecha entre Soma y Psique: cuidado colaborativo e intervenciones relacionadas en pacientes con cardiopatía- (Prof. Jeff Huffman).
  • "The etiology of functional somatic syndromes: lumpers, splitters and lifelines" -La etiología de los síndromes somáticos funcionales- (Prof. Francis Creed & Prof. Judith Rosmalen)
  • "How to treat Bodily distress Syndrome / functional somatic syndromes. Results from a highly specialised university clinic" -Cómo tratar Síndrome de angustia corporal / síndromes somáticos funcionales-. (Prof. Per Fink - Alison Creed Award).
  • “Consultation-liaison psychiatry in Portugal: lessons from the past, challenges for the future?” - Psiquiatría de enlace en Portugal: lecciones del pasado, desafíos para el futuro?- (Prof. G. Cardoso – Frits Huyse Award)
  • “Acute Brain Failure: Delirium Pathophysiology, Risk Factors and Sequelae” –Fallos cerebrales: delirio fisiopatológico, factores de riesgo y sus secuelas- (Prof. José R. Maldonado).

Para terminar, hacer hincapié en la participación de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática, que fruto de su gran esfuerzo llevó a cabo las siguientes mesas y talleres:

  • El Papel de la espiritualidad en la salud física y mental. Profesores Chiclana, Mirapeix, Aubá y López-Cánovas.
  • Actualización en dolor crónico. Profesor Jordi Miró (Univ. Tarragona), Profesor Cano (Univ. Sevilla) Profesora Jenny Moix y Victoria Carmona (Univ. Barcelona).
  • Avances en Psicodermatología. Profesora Carmen Rodríguez Cerdeira. Universidad de Vigo.
  • Adicción sexual: diagnóstico y tratamiento. Profesor Chiclana (Univ. Madrid), Victoire Terlinden y Villena (Univ. Madrid).
  • Autogenics: The Psychosomatic therapy. Prof. Luis de Rivera (Univ. Madrid).
  • Anancasticismo y Perfeccionismo: abordaje integral psicosomático. Doctor Álvarez (Sevilla), Doctora Julia Vargas (Málaga) y Prof. García Villamisar (Univ. Complutense, Madrid).
  • Comorbilidad médica en pacientes ingresados en una unidad de psiquiatría de adultos. Profesores R. Campos, C. Marco, A. Ferrer (Univ. Zaragoza).
  • Psicosomática y trastorno del espectro autista. Prof. García Villamisar y Doctor Álvarez.
  • Psicoterapia sistémica de la persona. Prof. J. Ignacio del Pino (Univ. Sevilla).
  • Psicosomática y humanismo médico: Rof y Lain Entralgo. Prof. Carlos Mur de Víu, Doctor Pérez García y Doctor Martínez Pintor.
  • Healthy sleep in a healthy life: bidirectional relation between sleep and health. Prof. Fernández Mendoza (Pensilvania), Prof. J.D. Edinger (Denver) y Prof. M.A. Sánchez González (Madrid).
  • Investigación y Psicoterapia en Psicosomática. Prof. J. Ignacio Del Pino (Sevilla), Giuseppe Leo (Italia) y Celia Sales (Portugal).
  • Aportaciones de Juan Rof Carballo a la Psicosomática actual. Dr. Álvarez (Sevilla), Prof. Consuelo Martinez (Univ. Complutense de Madrid) y Dr. Ángel Álvarez (Oviedo).
  • Coherencia cardiaca autógena. Dr. Luis Hernández Herrero (Madrid).
  • Retos deontológicos en psicosomática. Prof. Eliseo Collazo (Univ. Córdoba), Dra. María Constanza Corchero (Sevilla) y Psicóloga Esther Rodríguez Díaz (Sevilla).
  • Hormonas y psiquiatría. Doctores Monreal, Labad, María Gracias Lasheras y Elena Rubia (Barcelona).
  • Caminando por las sendas del Enlace. Dr. J.M Farré, Nuria Mallorquí, Gemma Parramón y Laura Ros (Barcelona); Sergio Ruíz Doblado (Osuna).
  • Personalidad y sexualidad y la mesa extraordinaria que defendió la Sociedad Española de Salud Mental Perinatal, ambas moderadas por el Dr. J.M. Farré.
  • Psicocardiología. Prof. Christoph Herrmann-Lingen (Alemania)

Pero, para más información detallada del programa científico del Congreso aún se puede visualizar en la siguiente web: www.eapm2017.com.

Para concluir, destacar el objetivo de este doble Congreso, donde se declaró la intención de consolidar un nuevo modelo de enfoque psicosomático, integrado en la interpretación y lectura profunda de los diversos aspectos de la vida, proporcionando así una auténtica asistencia bio-psico-social integral para el cuidado. Este modo de hacer medicina se requiere como alternativa al reduccionismo biomédico que predomina en la mayoría de los sistemas sanitarios actuales. Añadiendo a todo esto, la suma evidencia palpable acerca de la reducción de costes sanitarios en los sistemas sanitarios, si se instaura la incorporación de personal con una adecuada formación psicosomática, como se pueden encontrar en otros países.

Para finalizar el evento, subrayar el nombramiento como Miembro de Honor de la Sociedad Europea de Medicina Psicosomática que recibió el profesor Antonio Lobo, MD, PhD (Zaragoza, España), en el acto de clausura. Y el anuncio, por parte del Presidente de la EAPM, el profesor Wolfgang Söllner, MD (Neuernberg, Alemania), del próximo Congreso Europeo de Medicina Psicosomática en Verona (Italia) del 27 al 30 de Junio de 2018 (www.eapmverona2018), y del próximo evento de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática en Madrid, febrero 2018.

Sevilla a 18 de julio de 2017

Manuel Álvarez, Esther Rodríguez y Estrella Mesa.

Centro Médico Psicosomático – www.psicosomatica.net

Sociedad Española de Medicina Psicosomática – www.semp.org.es

Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática – www.psicosomaticaandaluza.org

Red Psicosomática Hispanoamericana - rphsecretaria@gmail.com

Compartir


SALUD MENTAL Y HUMANISMO MÉDICO 

  30/11/2015 12:10


Desde la Dirección General de Salud Mental, el Dr. D. José Ignacio del Pino quiere compartir con los colegiados la publicación de un nuevo artículo de opinión, que en colaboración con el Dr. D. Manuel Álvarez,  se ofrece a través de la página web del RICOMS.

     Deseando velar por la presencia y el desarrollo de la conciencia humanística de los colegiados se presenta este espacio virtual, bajo el nombre de Salud Mental y humanismo médico, con la pretensión de que la web y el boletín digital del Colegio recojan mensajes de esperanza para quienes han de cuidar la salud integral de quienes componen esta sociedad.

     Pueden consultar los artículos publicados pinchando sobre el título:

  1. El más barato y eficaz de los medicamentos
  2. Renunciar con elegancia
  3. Pues esto no es mío
  4. Una sociedad selfy
  5. El sanador herido
  6. Año nuevo... ¡vida plena!
  7. El recuedo como terapia
  8. La maldición de los adultos-burbuja
  9. Psicosomática y Creatividad
  10. Quien calla...
  11. Tanto alcanzas cuánto esperas...
  12. Psicosomática y humanismo
  13. Sentido común y Bioética
  14. La plataforma de la estabilidad
  15. No encajarse en el propio sino
  16. La Tecnoética

Compartir


DEBATES EN DIARIO MÉDICO 

  16/11/2015 10:06


Debates. Atención final de la vida

Cómo hacer de la familia un cuidador y no un obstáculo

Ante el momento final de la vida, la familia ofrece una ayuda inestimable al equipo médico, pero en ocasiones se erige como obstáculo conflictivo.

Ante un enfermo terminal, la familia suele ser, aunque no siempre, el mejor paliativo: le arropa, le limpia, le acompaña y le consuela. Médicos, enfermas y auxiliares cumplen un papel importante, pero lógicamente están menos implicados emocionalmente y el tiempo que dedican a ese paciente es limitado por sus numerosas obligaciones. Como cuidadores del paciente, la familia forma parte esencial del equipo terapéutico.

Marcos Gómez Sancho, ex presidente de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos y de la Comisión Central de Deontología de la Organización Médica Colegial, defiende que "están en condiciones de ser los mejores cuidadores, porque la mayor parte del tiempo el enfermo va a estar en su casa y además nadie le quiere tanto como sus familiares".

Pero para ello hay que enseñarles, tarea que corresponde a enfermeras y auxiliares, cuya labor docente es decisiva en relación, por ejemplo, a cómo tienen que prepararle la comida, cómo administrarle los fármacos, cómo asearle o cómo cambiarle las sábanas. "Sabemos -añade Marcos Gómez- que el hecho de que los familiares cuiden a su ser querido va a ayudarles en el duelo posterior. Les va a quedar la sensación de haber hecho todo lo que estaba en sus manos", ya que una de las causas más frecuentes de sentimiento de culpa postmortem es el no haber hecho todo lo posible.

La familia: un elemento más del equipo terapéutico en los cuidados al final de la vida ha sido el tema del nuevo debate organizado esta vez en Sevilla por Diario Médico y el Grupo Mémora, dentro de su serie de encuentros en torno a la atención al final de la vida. cuidar al cuidador

Si la familia es cuidadora -dijo Ana Lima, presidenta del Consejo General de Trabajo Social-, "hay que prevenir la claudicación del cuidador, su agotamiento y agobio"; hay que cuidar también a los cuidadores. Desde su experiencia, hizo hincapié en poner a la persona en el centro de la atención, dedicándole no sólo terapias, sino teniendo en cuenta su red de relaciones a lo largo de su vida.

En este sentido, es clave un plan de cuidados que tenga como punto fuerte la reorganización familiar. "En ocasiones, se nos plantea mediar en esa reorganización, pues entran situaciones de lejanía, laborales o de antipatías", añadió Ana Lima. "Evitar todo tipo de conflictos a la hora de organizar ese plan hará que el proceso final de la vida sea menos duro". Francesc Torralba, catedrático de Ética de la Universidad Ramon Llull, de Barcelona, abundó en esa sobrecarga familiar : "La enfermedad es un episodio biográfico que caotiza la vida de una persona y de los que están a su alrededor". Desorienta al enfermo en todos los planos -somático, social, psicológico, espiritual-, y desestructura su entorno afectivo.

Verdad y mentira Quién controla la información clínica es otro de los grandes debates. El paciente es, sin duda, el principal receptor, y la ley lo reconoce así. Pero la familia puede catalizar u obstaculizar ese flujo informativo. "Estaríamos -indicó Torralba- frente a una situación donde ésta, en lugar de ser aliada, se convierte en una especie de blindaje que produce interferencias comunicativas, sin mala intención pero incurriendo en una mentira piadosa. La clave radica en cómo transitar de la mentira piadosa a la verdad soportable".

El hospital se convierte también en ocasiones en otro obstáculo. Esteban Fernández Hinojosa, intensivista del Hospital Virgen del Rocío, de Sevilla, describió una realidad hospitalocentrista cargada de pacientes ancianos, comórbidos y sin demasiadas perspectivas. "Esto significa una prolongación de la estancia en las UCI, conflictos con las familias y ocultamiento de la verdad".

  • El testamento vital o documento de voluntades anticipadas ayuda a veces a discernir situaciones en las que el enfermo ya no es competente para tomar decisiones

Es lo que Marcos Gómez denomina "la conspiración del silencio. En España algunos familiares piden que ocultemos el diagnóstico al enfermo, lo que genera situaciones conflictivas porque un enfermo puede denunciar al médico si éste informa a su familia antes que a él". La Ley de Autonomía de 2003 indica que el destinatario de la información es el enfermo y aquellas personas que él autorice.

Este falso velo misericordioso es algo cotidiano y genera tensión en el equipo médico porque "no podemos enfrentarnos con la familia ya que los necesitamos como aliados y no como enemigos". Para Marcos Gómez, "la única salida es trabajar con los familiares con el objetivo de traerlos a nuestro terreno y que nos autoricen a hablar con el enfermo". Las cosas van mal cuando el enfermo no sabe lo que está sucediendo; al final termina por descubrirlo con descorazonamiento al ver que su médico y familia le estaban engañando.

La información clara y nítida ayuda a pacificar el final de la vida. El enfermo debe saber lo que le espera y tiene derecho a decidir qué quiere hacer con ese último tramo de vida. Si se le niega esa información, seguramente deje asuntos pendientes. "Cuando asume su situación y resuelve los temas importantes, se va con una sensación de paz: he dicho lo que tenía que decir, he hecho lo que tenía que hacer, me he reconciliado con quien tenía que reconciliarme", subrayó Torralba.

El paciente es el centro, recordó Manuel Álvarez Romero, internista y presidente de las sociedades española y andaluza de Medicina Psicosomática. "Hay que velar por su autonomía y su dignidad como persona, con cariño y sentido común; no hacer nada que no sea digno de esa persona, y ante los conflictos de lealtades hay obligación de asesorarnos, de resolver las ambivalencias, evaluando la biografía de esa persona, conociendo su pequeña historia clínica y el corte transversal: qué le pasa ahora y qué problemas le preocupan y le rodean".

En algunos casos, "esa autonomía se subroga a la familia cuando el enfermo se encuentra en una situación donde ya no es competente para discernir", expuso Torralba. Este debate se resolvería mejor si esa persona, con anterioridad, ha escrito un documento de voluntades anticipadas o un testamento vital.

"En esos momentos dramáticos en las familias se pueden mezclar intereses terriblemente mezquinos con voluntades extraordinariamente altruistas", comentó Torralba. "Sale a relucir lo más noble y lo más indigno de las personas", apostilló Marcos Gómez, lo que altera el proceso final de toma de decisiones.

El mejor lugar El hogar es, qué duda cabe, el mejor lugar para morir. Pero la realidad es otra. Josep María Via, presidente del Consejo Asesor del Grupo Mémora, explicó que "los hospitales son estructuras antiguas que se inventaron cuando la población era joven y tenía patologías agudas, pero hoy en día la población es mayor y tiene varias patologías crónicas; la velocidad de adaptación de los hospitales a la nueva realidad va muy por detrás". La tecnología ha impuesto sus reglas. Mientras haga falta, es imposible cuidar a el domicilio. Pero muchas veces ya no hace falta.

"Los hospitales son de agudos, diseñados para diagnosticar y curar", insistió Marcos Gómez. "Un paciente incurable es un intruso en esa institución y con el coste que supone".

La mayoría de los enfermos prefieren morir en su casa, pero de poco sirve eso si la familia no puede, no quiere o no existe. "Vivimos en un momento de crisis y desestructuración familiar", afirmó Ana Lima. E insistió en la necesidad de reforzar las instituciones intermedias, de tecnología mínima y cuidados máximos.

Desde la Sociedad Española de Enfermería Geriátrica, Fernando Martínez manifestó que todas las autonomías trabajan en la coordinación sociosanitaria, en centros donde no se necesitan tantos recursos pero sí unos cuidados continuados. "Todavía somos una sociedad afortunada porque las familias se implican en la atención a sus mayores. Mientras sean capaces de asumir el cuidado con las ayudas pertinentes, bienvenidas sean".

Conclusiones

Cuidadores Los familiares están en condiciones de ser los mejores cuidadores, pero hay que enseñarles cómo hacerlo, tarea que recae en las enfermeras y auxiliares.

Aliados El equipo médico debe buscar con prudencia la 'complicidad' de los parientes, evitando los conflictos y mediando y asesorando en las situaciones de sobrecarga.

Reorganización El 'ecosistema' del enfermo terminal se tiene que reorganizar de nuevo, evitando un conflicto de lealtades dentro de la familia que les genere angustia vital.

Información El destinatario de la información sobre su situación clínica es el paciente; sin embargo, la familia puede a veces por falsa caridad catalizar u obstaculizar ese flujo informativo.

Hospitales Los hospitales están obsoletos para atender al paciente actual: mayor, crónico e incurable. Hay que reforzar las instituciones de tecnología mínima y cuidado máximo.

 

Carmen Cáceres. Sevilla | redacciondm@diariomedico.com   |  16/11/2015 00:00

Compartir


MEDICINA PSICOSOMÁTICA: “De Arquetipo a Paradigma” 

  06/11/2015 12:26


DISCURSO DEL PROFESOR GONZÁLEZ INFANTE EN LA R.A.M.C CÁDIZ

 

El pasado 22 de octubre de 2015, jueves, tuvimos la ocasión de escuchar al Ilmo. Sr. D. José Manuel González Infante, Académico de Número y especialista en psiquiatría, en una conferencia titulada “La Medicina Psicosomática: De Arquetipo a Paradigma.”

El evento tuvo lugar en la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz, concretamente en el Salón de Grados de la Facultad de Medicina.

Durante la conferencia, el profesor González Infante habló sobre la evolución que la Medicina Psicosomática ha tenido desde sus orígenes a nuestros días, haciendo un repaso de las primeras apariciones que tuvo en conocidos personajes de la mitología griega. De manera clarificadora y detallada, nos hizo partícipes del cómo la Medicina Psicosomática pasa de ser arquetipo a paradigma, arrojando luces sobre el cambio en sus fundamentos y características hasta su consolidación actual.

Comentó las diferencias e importancias con respecto al saber qué es y qué hace, como cuerpo científico y repasó los numerosos conceptos filosóficos que justificaban estos conceptos.

La atención reflejada en las caras de los allí presentes denotaba el gran entusiasmo por la materia, que el profesor González Infante supo mantener en cada minuto por su interesante y ameno discurso.

El acto fue dinámico y participativo el posterior coloquio, donde se debatieron algunas de las ideas que surgen en la actualidad en torno a la Medicina Psicosomática, tales como valorar si es oportuno considerarla una especialidad, si va implícita por naturaleza o debería estarlo en el quehacer de los profesionales de la salud, o si tenderá a desaparecer como entidad y ser reabsorbida por algunas de las ya existentes especialidades médicas.

Además, se mencionó al Foro sobre Medicina Psicosomática que tendrá lugar en el próximo XLVI Congreso de la Sociedad Española de Medicina Psicosomática (SEMP) y VII Congreso de la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática (SAMP), a celebrar de modo conjunto, los días 18, 19 y 20 de febrero de 2016, en Sevilla.

Toda una jornada cargada de conocimientos, actualidad médica e interés profesional. Más información en: www.semp.org.es/congreso

 

                                                                     Ana Moreno Gómez. Psicóloga.

Centro Médico Psicosomático. Sevilla.

Compartir


Estado del arte en el dualismo mente-cuerpo 

  26/10/2015 18:29


Estado del arte en el dualismo mente-cuerpo

Para entender la enfermedad, hay que considerar el discurso del ser humano, sus gestos, sus silencios, sus hábitos de sueño y vigilia, sus afanes, su naturaleza y tiempo.

Hipócrates, 440 a. C.

Aunque en la actualidad sigue en Europa el predominio del modelo biomédico convencional de salud, ya en 1977George L Engel describió en EEUU el modelo biopsicosocial[1]: el organismo como unidad interconectada con el medio que lo circunda. Cuando una parte de la unidad enferma, todo el sistema manifiesta desequilibrio, la psique, el cuerpo, el entorno social, laboral, personal y el ambiente físico en el que el ser humano se desenvesuelve.

Al quedar comprometida la función de un órgano, por ejemplo el riñón, la completa unidad del cuerpo y sus envolventes queda comprometida y no sólo la específica función de regulación del equilibrio hidro-mineral de ese órgano. No es infrecuente que el medio ambiente físico sea origen de disfunciones en la población, como ocurre en entornos laborales insalubres, en ciudades sin naturaleza, en climas extremos, etc…

Pero la preocupación por la esfera mental parece proceder del principio de los tiempos. Esquimales, indios del Amazonas, aborígenes australianos reconocen la existencia de espíritus habitando en todos los seres; creencia que debió de ser un descubrimiento humano de lo más revolucionario. Hoy resulta difícil imaginar las desvalidas condiciones con las que aquel hombre primitivo tuvo que afrontar la enfermedad, el dolor o la muerte. Pero a diferencia de otros seres, el humano comenzó su apuesta por la comprensión de la naturaleza. Formular conceptos y símbolos ha sido obra del espíritu humano,  lo que le ha servido para transcender la estricta realidad. Pudiera ser que la mentalidad mítica de aquellos hombres surgiera como mecanismo de defensa frente al misterio del dolor y la muerte.

Transcurrieron milenios hasta que en el siglo IV a. C. apareció la mentalidad científica como el afán por conocer las leyes que rigen la naturaleza. Las creencias animistas dieron paso a los primeros conceptos racionales de la mente. Hipócrates, fundador de la medicina, vio la mente como un producto humano, y no sobrenatural, que sólo podía expresarse a través del cerebro. Creía que el tratamiento de la enfermedad podía abordarse desde la consideración de actitudes, influencias ambientales y remedios naturales.

El primer sistema filosófico coherente entre cuyas ideas se plantea el dualismo psicosomático corresponde aPlatón: el alma posee a priori el conocimiento de todo y sólo requiere liberarse del cuerpo para recuperar el estado de perfección previo. A diferencia de su maestro, Aristóteles situó el estudio del alma en relación al del organismo vivo. Se ha dicho que fue el primer psicólogo por su extensa y detallada descripción de la experiencia y la conducta humana. Describió la mente, no como una esencia, sino como un proceso que, en analogía con la cera, se va troquelando con cada sello que se aplica en ella.

Después de este rico periodo, otra larguísima noche de aburrimiento intelectual tuvo que transcurrir hasta que en la modernidad Descartes reactivara el problema mente-cuerpo considerando estas dos entidades como diversas y sólo relacionadas a través de la glándula pineal. El cuerpo como una maquinaria carente de todo matiz sagrado y subsidiario de estudio como cualquier otro mecanismo, y el alma que para él no podía ser objeto de estudio científico. El éxito de sus propuestas, al menos en gran parte, fue debido a que permitía el “reparto” del hombre como objeto de estudio, entre la ciencia que ahora podía investigar el cuerpo, sin trabas, y la teología como única depositaria del conocimiento del alma.

Así las cosas, el concepto psicosomático ha llegado a nuestros días portando una pesada carga semántica que hunde sus raíces en el dualismo filosófico mencionado y acentuado por la referida propuesta cartesiana, y que ha permeado la modernidad y con ella toda una concepción de la enfermedad. En la actualidad, la comprensión alcanzada sin precedentes, sobre el origen, estructura plástica y función del sistema nervioso, sus relaciones íntimas con la consciencia y con los sistemas inmunológico y endocrino, junto al potente feed-back que establece con el entorno, hacen de todo este conjunto de nodos, una  realidad única, al socaire de cuya luz ya no puede entenderse, cuerpo y mente, como entidades separadas que a veces interactuan.

La revisión de aquellas posiciones dualistas y los descubrimientos de esta nueva forma de mirar la salud y la enfermedad, bien pudieran convertir el término psicosomático en una redundancia; a la vista de las nuevas evidencias, todo en nosotros es psicosomático. Avanzamos en la construcción de un modelo humano cada vez más integrado, que favorece la investigación de la íntima unión entre sus distintas dimensiones: biológica, psicológica, social, espiritual y ecológica.

Se abren perspectivas fabulosas en medicina con el apoyo de nuevas disciplinas en su vanguardia, como laepigenética o la psiconeuroinmunología, que pueden llevar a considerar la salud, entre otras cosas, un asunto que concierne a la esfera íntima de las personas, y por tanto más accesible a todos desde una educación que contemple la curación como posibilidad personal de escoger la construcción de la propia salud.

[1] The need for a new medical model: a challenge for biomedicine. Science 1977; 196 (4286): 129-136

Escrito por: Esteban Fernández Hinojosa

www.estebanfernandezhinojosa.com

Compartir


Gestión Emocional 

  13/10/2015 09:58


El cerebro humano es una fábrica maravillosa capaz de ir convirtiendo casi instantáneamente la información que le llega por los órganos de los sentidos en emociones. Las emociones van creando recuerdos que se van archivando en la memoria. Con el paso de los años somos capaces de ir analizando emociones y recuerdos y de ir “razonando” para adaptarnos a las circunstancias. Pero el mecanismo interno por el que esto acontece es mucho más complejo de lo que nos podemos imaginar y los neurocientíficos aún desconocen como se originan determinadas conductas y comportamientos adaptativos. Lo que sí intuimos es que no toda la información que llega al cerebro es utilizada emocionalmente, gran parte es “escaneada” y eliminada inmediatamente por ser considerada conocida y aceptada como rutina no útil. Por ejemplo si vamos conduciendo un coche con serenidad el cerebro va procesando el sonido del motor y del rodamiento, la visión de otros vehículos y de la carretera sin producir emociones duraderas, pero si suena un claxon o un chirrido inusual instantáneamente se desencadena un proceso de alerta cerebral que activará mecanismos emocionales hasta que pase el peligro. ¡Qué susto!

En nuestra vida diaria sucede algo parecido. No es bueno para la razón ir por la vida diariamente con el acelerador pisado a fondo siempre alertas, mas vale ir pasito a paso disfrutando del paisaje y gestionando las emociones de forma racional. Lo sensato es usar la razón para ir gestionando nuestras emociones y tomar decisiones certeras, pero en determinadas ocasiones el cerebro responde a estímulos externos o internos produciendo emociones que afectan a la razón. Y si actuamos –o conducimos- desbordados por las emociones ya sabemos lo que suele ocurrir.

El conflicto entre razón y emoción suele producir estrés. En el caso del estrés mantenido se genera ansiedad y angustia que afectan a la razón, y la persona afectada sufre y padece los síntomas del exceso de liberación de catecolaminas: inquietud, falta de concentración, palpitaciones, opresión de pecho, fatiga, sudores… Si este cuadro persiste puede afectar seriamente la calidad de vida de los afectados.

El descanso es necesario para la salud de nuestra mente. Durante las horas de sueño se restablecen circuitos cerebrales desgastados y se ordenan las emociones y recuerdos. Una vida saludable y ordenada, el deporte, el yoga, la meditación, la naturaleza, la lectura, el conocimiento, el arte, la conversación… generan emociones placenteras.

Yo aplico estos consejos conmigo mismo y con mis pacientes. Considero el estrés y la ansiedad como una patología de alta incidencia en mi practica médica, en una franja de edad entre treinta y cincuenta y tantos años, y le doy la máxima importancia. Me consta que muchos síntomas que se pueden interpretar como anginas de pecho o problemas neurológicos son atribuibles a crisis de pánico producidas por mala gestión de las emociones secundarias al estilo de vida estresante y angustioso que llevan estas personas.

Los médicos nunca debemos banalizar estos diagnósticos psicosomáticos ni quitarle importancia a los síntomas de estos enfermos. Al contrario, un diagnostico correcto y el adecuado tratamiento coordinado entre médico y psicólogo consigue la remisión de estos padecimientos además de evitar gastos innecesarios en pruebas médicas y en medicamentos.

Nos preocupamos diariamente y con el mayor interés de las gestión de nuestros dineros y bienes materiales. Preocupémonos igualmente de la gestión de nuestras emociones con la herramienta mas útil que tenemos: la razón.

Escrito por: Celso Pareja-Obregón 

Compartir


Figuras relevantes de la Medicina Psicosomática Española: Don Miguel Ríos Mozo, maestro de la Medicina Psicosomática Sevillana 

  15/06/2015 13:02


Don MIGUEL RÍOS MOZO (1927-2003), fue un médico sevillano de la escuela de Don José Cruz Auñón, especialista en Medicina Interna, de amplísima y brillante práctica profesional y fecunda labor docente, como Profesor Adjunto de Patología Médica en la Facultad de Medicina de Sevilla.

            Cuando le conocí, a finales de los años sesenta del pasado siglo, era una destacada figura de la medicina sevillana de reconocido prestigio, tanto por sus aciertos clínicos, como por su humanismo que derrochaba a raudales entre sus enfermos.

            Dos pasiones coronaban su quehacer: En el campo de la Medicina, un saber, al que se entregaba con pasión desde hacía algunos años, relativamente novedoso por entonces, la Medicina Psicosomática, a la que dedicó mucho tiempo a su expansión a través de la revista que dirigía “Híspalis Médica” y numerosísimas conferencias en círculos médicos. Recuerdo con nostalgia haber colaborado con él en algunas de las múltiples intervenciones a las que era invitado como experto en Medicina Psicosomática, por Instituciones Colegiales Médicas de Andalucía y de otras regiones españolas. Su segunda pasión los Toros, de los que era un aficionado que sentía la Fiesta Nacional y conocía a la perfección su intrincado ritual.

            Don Miguel Ríos Mozo supo aunar ambas pasiones en algunos de sus escritos, precisamente voy a servirme de uno de ellos para sustentar los comentarios a los que seguidamente me referiré.

            En la revista de “Estudios Taurinos”, concretamente en su número 1 correspondiente al año 1994, escribe Don Miguel un amplio artículo titulado: “Un hontanar sin fondo. Humanismo de Juan Belmonte”, en el que con habilidad y sabiduría plasma su admiración y respeto por tan alta figura del toreo, con un profundo análisis de la personalidad del diestro que enmarca en el ámbito de la Medicina Psicosomática.

            Refiere el Dr. Ríos Mozo en el artículo mencionado, un acontecimiento, contado por el mismo Belmonte, que tuvo lugar una tarde de toros. Al parecer al maestro le inquietaba que un pelo de su muslo que había pasado por un pequeño orificio de la media que cubría su pierna le produjera “una inexplicable sensación de angustia”. Creyó tener “la revelación de que algo así como de su intimidad quedaba a la vista y a merced de los demás”.

            Este episodio, aparentemente menor, desencadenará un acontecimiento de particular significación para Juan Belmonte y que el Dr. Ríos Mozo enmarca dentro de la Medicina Psicosomática, partiendo de una experiencia del propio matador por la que sabía que bajo determinadas situaciones emocionales tenía lugar un crecimiento más acelerado del pelo, lo que había comprobado cada vez que se enfrentaba a corridas de gran responsabilidad, viendo como le crecía más la barba.

            Según Ríos Mozo, en el curso de éste episodio, el matador tenía el presentimiento de que si el vello seguía atravesando su media, su inminente faena al sexto toro de la tarde, constituiría un total fracaso. Por eso se afanó hurgando con el dedo en el orificio de la media, hasta que hizo desaparecer el pelo en el interior de la misma. “Fue entonces –sigue refiriendo el Dr. Ríos Mozo- cuando se levantó del estribo del burladero”, realizando una faena memorable.

            “Después de haber dado muerte al animal no recordaba nada de lo que había hecho mientras estuvo toreando”, según constató el mismo Juan Belmonte.

            Es evidente que Don Miguel Ríos Mozo al considerar como psicosomático este episodio de la vida de Belmonte, no sólo lo hace por la posible influencia de los estados emocionales y el crecimiento piloso, sino porque ve relaciones psicosomáticas de mucho mayor calado.

            Intentemos representarnos la escena contada por Belmonte y descrita por Don Miguel. Juan Belmonte está en el burladero de la plaza presenciando como sus compañeros de terna habían triunfando de forma clamorosa. Él no había tenido éxito con el tercer toro de la tarde que le correspondió. Estaba abochornado. Su atención, se centra en el vello que sale de su media, acontecimiento insignificante, aparentemente, pero que él vincula con el éxito o fracaso de la lidia de esa tarde. Se afana en corregir la anomalía que tanto le preocupa. Lo consigue y, hecho lo cual, inicia su faena con el sexto toro que culmina con un éxito sin precedentes. Pero, curiosamente, -apunta con mucha perspicacia Ríos Mozo- “es incapaz de recordar lo realizado durante la faena”.

            Para el torero, experimentó un estado de “trance”, similar al del “médium” que realiza fenómenos paranormales; para el médico, un estado particular de conciencia caracterizado por un estrechamiento del campo de la misma, es decir, un “estado crepuscular”.  En tal estado, el sujeto realiza complejas conductas sin tener conciencia de su ejecución. Se ponen en marcha automatismos regidos por estructuras subcorticales que suplantan exitosamente al cortex. La carencia de las inhibiciones propias de la conciencia reflexiva, favorece la movilización de tendencias innatas y automatismos, que propician esa explosión caleidoscópica que, en ciertos sujetos, genera un comportamiento único e irrepetible prototipo de lo sublime de la creación artística.

            El acontecimiento referido por el Dr. Ríos Mozo y su inclusión como fenómeno psicosomático trae al primer plano de nuestra atención ciertos fenómenos propios del genio creador, como su intuitiva forma de penetrar en el “hontanar” donde nacen sus originales y únicas maneras de transmitirnos lo sublime.

            Se trata de un mecanismo muy próximo a la “autohipnosis”. En el caso concreto que estamos comentando parece que, la preocupación angustiosa de Juan Belmonte, sustentada en su sentido de la responsabilidad, invade y acongoja su “unidad volitiva”. Sólo cabe una defensa, convertir la descontrolada angustia flotante en una circunscrita   sensación de malestar referida al pelo rebelde de su muslo. ¡Ya es posible controlar la angustia! Es suficiente con que el rebelde vello quede convenientemente situado dentro de la media para que tenga lugar el milagro: Se genera un singular estado de conciencia que permite que sin la menor censura fluya libremente esa corriente inconsciente de impulsos y tendencias que se plasman en conductas originales que nos hacen experimentar, a los humanos corrientes, algo de la esencia de lo que llamamos arte.

            En el artículo de Don Miguel Ríos Mozo, se recogen también otras dos experiencias autobiográficas del maestro del toreo, igualmente portentosas.

            Aunque ninguna de ellas posea tanta vinculación psicosomática como la primera ya expuesta, si que en ambas se aprecia una participación de inquietantes singularidades que trascienden lo propiamente psíquico-somático. Se vinculan los acontecimientos a un “sexto sentido”, a una fuerza vital o vitalizante, capaz de llenar de sentido ciertos hechos cotidianos.

            En los dos relatos, que el Dr. Ríos Mozo encuadra en el ámbito de lo parapsicológico, es posible encontrar un fenómeno psíquico que a manera de nexo de unión los vincula estrechamente a ambos. Como seguidamente veremos, los dos relatos pivotan en torno a un sentimiento que liga estrechamente a los protagonistas implicados en los mismos: La amistad, en uno, y el amor, en el último.

            En el segundo relato del artículo que estamos comentando, referido en ese orden por Belmonte, cuenta éste como fue capaz de frenar en su marcha, a un buen amigo al que localizó estando en compañía de su hija, en una calle de una ciudad extranjera y que se alejaba de ellos sin haber advertido su presencia, ni oír sus reiteradas llamadas casi a gritos. Ante el temor de perderlo sin remedio en la gran ciudad, Belmonte se concentra y ordena con su pensamiento al amigo que se pare. El amigo, como retenido por una fuerza misteriosa, no sube al transporte hacia el que se dirigía, permitiendo así que Belmonte y su hija lo alcancen. Tras la alegría y los saludos del encuentro les refiere que había sentido como si una fuerza extraordinaria tirara hacia atrás de él reteniéndolo.

            En el tercer relato el torero refiere un encuentro amoroso con una Srta. de la alta sociedad  de la que estaba enamorado y que le correspondía, en el curso de una fiesta para celebrar su reciente triunfo. Al día siguiente Belmonte toreaba en otra localidad a la que se desplaza con su cuadrilla. Tras descansar, después de la noche de viaje, duerme unas horas antes de la corrida. Sueña que besa a su amada apasionadamente pero que ésta se le escapa, por más esfuerzos de succión que ejerce en el beso, para mantenerla con él, por fin la pierde, y entonces lo despierta su mozo de estoque. Más tarde, terminada su intervención en la lidia, sus compañeros le informan de la muerte accidental, en una cacería de patos, de su amada, llena de vida el día anterior.

            Sin entrar en conjeturar hipótesis imposibles para estos dos últimos fantásticos relatos, lo que no puede negarse, como anteriormente mencionamos, es que en ambos existe un fuerte sentimiento entre los actores implicados.

            La fina intuición y exquisita sensibilidad psicosomática de Don Miguel Ríos Mozo, nos entreabre la puerta del “hontanar sin fondo” del alma humana, mediante tres relatos autobiográficos de Juan Belmonte, arquetipo de profundo hontanar.

 

Cádiz, 24 de mayo de 2015.

 

            Fdo.: Dr.  José  Manuel  González  Infante                        

 

ARTÍCULO "Un Hontanar sin fondo humanismo en Juan Belmonte"

Compartir



image Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Aceptar Configurar